- “El inmigrante debería comprometerse a cumplir nuestras leyes, a respetar los valores y las costumbres de nuestro país, pagar sus impuestos, aprender los idiomas oficiales, a trabajar activamente para integrarse y a regresar a su país si por espacio de un tiempo ha quedado sin empleo “
En este sentido, la presidenta el PPC ha señalado que “el inmigrante debería comprometerse a cumplir nuestras leyes, a respetar los valores y las costumbres de nuestro país, pagar sus impuestos y cotizaciones, aprender nuestros idiomas oficiales en Cataluña, a trabajar activamente para integrarse y a regresar a su país si por espacio de un tiempo ha quedado sin empleo y no tiene oportunidades de ganarse la vida”. Respecto a este último punto, Sánchez-Camacho ha añadido que “se debería abrir un debate para consensuar entre todas las fuerzas políticas cuál sería este espacio de tiempo para el retorno voluntario del inmigrante a su país”.
Asimismo, el contrato de integración incluiría también los compromisos de la sociedad de acogida a promover la plena integración de las personas inmigrantes, respetar sus creencias y costumbres, mientras no sean contrarias a las leyes de nuestro país y a nuestro marco de convivencia, así como a garantizar su formación.
Según Sánchez-Camacho, “el contrato de integración es un instrumento para ayudar a ordenar la inmigración que está dando muy buenos resultados en Francia, Bélgica, Holanda y Reino Unido”. “Con casi un 20% de parados no se puede mantener la misma política de inmigración que cuando teníamos el 8% de trabajadores sin trabajo, la crisis obliga a tomar medidas y a ordenar la inmigración, donde uno de cada cinco parados es extranjero”, concluyó.